MENOPAUSIA: DISFRUTA DE TU MADUREZ

En Clínica Sanabria nos dedicamos de forma profesional a la mujer hasta edades avanzadas: pretendemos que no sólo estén sanas sino que también gocen plenamente de la vida
¿EN QUE CONSISTE EL TRATAMIENTO?

La MENOPAUSIA es el cese permanente de la menstruación que ocurre normalmente sobre los 50 años. Un sangrado tras 12 meses sin regla, obliga a consultar, no lo dudes. Un tercio de la vida de la mujer transcurre en este periodo, por lo que es muy importante prestarle atención.

Hoy día, la mujer llega a esta etapa sintiéndose joven, con grandes responsabilidades profesionales y familiares y con una vida sexual activa. Existen múltiples formas de lograr que así sea. Para eso estamos dispuestas a ayudarte. La  menopausia es algo que puede llegar antes de lo que esperamos. Un momento en el  que suelen coincidir muchos frentes en la vida de la mujer; nido vacío, cambios físicos, trastornos del sueño, etc. Sin embargo, la menopausia puede ser el principio de una etapa maravillosa en la que la madurez  y la plenitud nos cambien la percepción de la realidad y nos hagan disfrutar de nosotras, ahora dueñas de nuestra libertad y de nuestra felicidad.

Cuando comienza la menopausia es de enorme importancia contar con un equipo de profesionales para cuidar de su salud, realizando medicina preventiva y tratando todas aquellas dolencias que presente la mujer para mejorar su calidad de vida.

¿EN QUE CONSISTE EL TRATAMIENTO?

SÍNTOMAS DE LA MENOPAUSIA

El cese de la actividad de los ovarios (la menopausia) conlleva cambios hormonales importantes provocando:

  • Sofocos
  • Dolores de cabeza
  • Ansiedad
  • Sequedad vaginal
  • Insomnio
  • Cambios de humor …

A largo plazo, la menopausia también puede producir problemas cardiovasculares y patología ósea (osteoporosis).

Creemos que TODA MUJER DEBE DISFRUTAR DE SU MADUREZ. La menopausia no será un problema.

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DRA. ISABEL PULPILLO JIMENEZ | GINECOLOGíA

COORD.ª UD. MENOPAUSIA Y ANTICONCEPCIÓN

 

  • Licenciada en Medicina y Cirugía (MD) por la Universidad de Granada en 1993.

  • Médico especialista en ginecología y obstetricia por el Hospital Clínico año 2001.

  • Médico del Staff de Clínica Sanabria y miembro de la Unidad de Reproducción

  • Coordinadora de la Unidad de Menopausia: Experta en evaluación y tratamiento de la Menopausia y en Anticoncepción

  • Miembro del grupo EIRE (grupo europeo de investigación en reproducción)

  • Miembro numerario de la sociedad española de fertilidad.

Menopausia

La menopausia es el cese permanente de menstruación, es un hecho puntual y se diagnostica en el momento en que han pasado 12 meses desde la última regla. Normalmente se confunden los términos menopausia con climaterio.

  • El climaterio es el periodo que abarca la premenopausia, perimenopausia y postmenopausia.
  • La premenopausia es el momento a partir del cual empieza a haber irregularidades menstruales.
  • La perimenopausia son los 12 meses anteriores y posteriores a la menopausia.
  • La postmenopausia va desde que finaliza la perimenopausia hasta que se entra en el periodo senil.
  • Se considera dentro de la normalidad cuando la menopausia aparece entre los 45 y 55 años, por debajo de estas edades se considera como menopausia prematura y por encima, menopausia tardía. En el caso de aparecer antes de los 40 años, se denomina menopausia precoz y es necesario tratamiento.

En la mayoría de las mujeres se presentan los siguientes síntomas cuando aparece la menopausia:

  • Alteraciones menstruales
  • Sofocos
  • Sudoración nocturna
  • Aumento de los niveles de colesterol
  • Mayor tendencia a tener obesidad
  • Riesgo de osteoporosis
  • Disminución de la libido
  • Dolor en el coito
  • Insomnio
  • Dolores de cabeza
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Irritabilidad

Los sofocos afectan al 80% de las mujeres perimenopausicas. Consisten en un enrojecimiento y un aumento de la temperatura en 1 ó 2 grados en la cara y cuello, lo que provoca sudoración.
Los sofocos propios de la menopausia suelen presentarse con taquicardias transitorias seguidas de irritabilidad y ansiedad. La duración es de 1 a 3 minutos pero pueden prolongarse hasta 10 minutos como máximo.

Son más frecuentes por la noche y se deben a la caída brusca de hormonas. Se ha demostrado que el tratamiento con isoflavonas de soja disminuye, de forma significativa y con un tratamiento constante, hasta el 45% de los sofocos y el 62% de la sudoración nocturna.

En ocasiones es preciso tratamiento hormonal sustitutivo, que debe ser prescrito por su especialista de manera individualizada.

Algunas mujeres, con la menopausia, no padecen los clásicos sofocos, pero en mayor o menor medida siempre aparece algún síntoma (como la sequedad genital) que en muchos casos puede mejorarse.

Con el tratamiento adecuado, se pueden reducir notablemente los síntomas asociados a la menopausia, y, por tanto, no existen razones justificadas para padecer innecesariamente estos efectos no deseados.

Menopausia es el cese permanente de menstruación (se diagnostica cuando se están 12 meses seguidos sin regla) con lo cual no hay riesgo de embarazo ya que no hay ovulación. Mientras que se está en el periodo de la perimenopausia puede haber embarazo (aunque las ovulaciones sean intermitentes).

La menopausia no exige un mayor control médico y la frecuencia de visita debe ser de una vez al año para las revisiones pertinentes.

Si los síntomas de la menopausia alteran en un mayor grado su calidad de vida, debe acudir al ginecólogo de manera inmediata. Igualmente ante cualquier sangrado o molestia genital importante.

El déficit de hormonas hace que se cambie el metabolismo del hueso: se incrementa la destrucción de hueso y se disminuye la formación del mismo.
Esto junto con un déficit en el aporte de calcio, hace que las mujeres perimenopausicas tengan un mayor riesgo de osteoporosis. Por ello se recomienda un aporte extra de calcio con vitamina D.

La osteoporosis es una enfermedad en la que el hueso se vuelve débil y aumenta el riesgo de padecer fracturas. Se diagnostica con la densitometría ósea.

En la clínica evaluaremos tu masa ósea para determinar si precisas algún tratamiento específico. En algunos casos te derivaríamos a otro especialista (al endocrino o al traumatólogo).

Una de las funciones de los estrógenos es mantener hidratada la piel y las mucosas. La vagina está recubierta por la mucosa vaginal que segrega un moco lubricante.

Con el descenso de hormonas que produce la menopausia, desciende también la producción de moco, con lo cual la vagina está menos lubricada.

Para evitar esta situación, se recomienda usar lubricantes hidrosolubles. Muchas mujeres precisan además estrógenos locales y la constancia en el tratamiento determina una mejora evidente en la calidad de sus relaciones sexuales durante muchos años a pesar de la menopausia.

Nuestro objetivo es que la mujer se sienta plena en todos los aspectos de su vida.

Sí. Durante la menopausia, dada la pérdida de estrógeno, los tejidos están más débiles y es más frecuente el prolapso genital y las pérdidas involuntarias de orina.
Las pérdidas de orina durante la menopausia tienen una solución sencilla, aunando tratamiento médico con estrógenos locales y el tratamiento quirúrgico de la incontinencia con bandas suburetrales o del prolapso genital.

Doctora Isabel Pulpillo Jimenez

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DRA. MAGDALENA LECHUGA VILLENA | GINECOLOGíA

COORD.ª UD. SUELO PÉLVICO Y CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA

 

  • Licenciada en Medicina y Cirugía (MD) por la Universidad de Granada en 1993.

  • Médico especialista en ginecología y obstetricia por el Hospital Clínico año 2001.

  • Médico del Staff de Clínica Sanabria y miembro de la Unidad de Reproducción

  • Coordinadora de la Unidad de Menopausia: Experta en evaluación y tratamiento de la Menopausia y en Anticoncepción

  • Miembro del grupo EIRE (grupo europeo de investigación en reproducción)

  • Miembro numerario de la sociedad española de fertilidad.

Incontinencia urinaria

El objetivo de cualquier tratamiento para la incontinencia es mejorar la calidad de vida de la paciente. En la mayoría de los casos es posible lograr grandes mejoras e incluso la desaparición de los síntomas. El tratamiento médico de la vejiga hiperactiva puede ser muy eficaz y cada vez más exento de efectos secundarios. La cirugía para corregir la incontinencia de esfuerzo en las mujeres es en general muy exitosa. Muchas pacientes con incontinencia por estrés también presentan otras enfermedades que deben tratarse al mismo tiempo (Cistocele, Rectocele, Prolapso Uterino). El paciente puede esperar de un 80 a un 90 por ciento de probabilidades de cura o una gran mejoría.

Esta cirugía se practica en casos de IUE o mixta. Se trata de cirugía por vía vaginal (colocación de una pequeña malla por debajo de la uretra). Es rápida, sencilla, y se realiza con sedación y anestesia local, la recuperación es rápida y los resultados muy satisfactorios.

En la mayoría de los casos de incontinencia se indica un tratamiento mínimamente invasivo, sin embargo, si esto fracasa puede ser necesario un tratamiento quirúrgico. Dependiendo de qué tipo de incontinencia tenga, el tratamiento será uno u otro.

  • Incontinencia de esfuerzo: modificación del patrón de comportamiento y ejercitación de la pelvis. Ejercicios especiales que entrenarán la vejiga para aprender a controlarla. Algunas técnicas pueden ayudar, como la biorretroalimentación o la estimulación eléctrica de los músculos de la pelvis. Pero cuando los síntomas son más graves y las medidas conservadoras no ayudan, el tratamiento es la cirugía.
  • Incontinencia por necesidad urgente de orinar o urgencia miccional: hay una gran variedad de opciones de tratamiento. El primer paso debe ser la modificación del comportamiento: beber menos líquidos; evitar la cafeína, el alcohol, etc. También es útil la ejercitación de la musculatura del piso pelviano (ejercicios de Kegel)y la reeducación del funcionamiento de la vejiga. La base del tratamiento para la vejiga hiperactiva son los medicamentos.

Es muy importante realizar una buena historia clínica y un examen físico: preguntas acerca de los hábitos individuales y de la ingesta de líquidos, examen de pelvis exhaustivo, etc. Con los procedimientos actuales de alta tecnología y los potentes fármacos disponibles, este diagnóstico es un desafío pero no es imposible.

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