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Síntomas de la ovulación, embarazo y fertilidad: lo que debes saber

Autora del artículo: Dra. Mª Carmen Sanabria

Cuándo se ovula

Toda mujer nace con unos 400.000 óvulos, de los que a los 35 años van a quedarle unos 25.000 por término medio. Cada día se van perdiendo unos 1.500 óvulos debido al proceso natural de envejecimiento del ovario y, a partir de dicha edad, la pérdida es mucho más acusada.

La ovulación es el proceso por el cual el ovario libera un óvulo maduro. Este óvulo puede ser fertilizado entre las 12 y las 36 horas posteriores a su liberación. Los espermatozoides permanecen en las glándulas del cuello del útero hasta cinco días después haber ocurrido la eyaculación en las relaciones sexuales.

De ahí que lo ideal es que cuando el óvulo sea expulsado del ovario, haya espermatozoides en las trompas de Falopio, que son las que, gracias a sus fimbrias, envuelven al ovario y atrapan al ovulo recién expulsado para favorecer el encuentro de ambos gametos en su interior. De ahí nace la vida.

Para complicar un poco las cosas, hoy sabemos que puede existir más de una ovulación en el mismo ciclo de la mujer. En un ciclo menstrual de unos 28 días por término medio, la ovulación suele producirse aproximadamente 14 días antes del inicio del siguiente período menstrual; pero en la mayoría de las mujeres, la ovulación no tiene lugar exactamente así, sino que puede producirse desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la mitad del ciclo menstrual.

Síntomas de la ovulación

Los signos y síntomas de la ovulación más comunes son:

  • Cambio en la calidad del flujo vaginal. Justo antes de la ovulación, el flujo vaginal es transparente, mucoso, filante y en la segunda fase de ciclo menstrual, el moco es más espeso, pastoso y menos abundante.
  • Alteración en la temperatura corporal basal. La temperatura corporal en reposo (temperatura corporal basal) aumenta levemente durante la ovulación.
  • Incremento de la hormona LH. Puede detectarse en la orina mediante los kits de ovulación.

Todo esto que acabas de leer puede dar lugar a una observación exagerada de las variaciones que ocurren en cada ciclo. Es importante conocer nuestro cuerpo y sus cambios, pero la observación exhaustiva de cada signo o síntoma de la ovulación puede afectar negativamente a nuestra vida y, por ende, a las relaciones en la pareja.

Sintomas de la ovulacion

Ovulación y fertilidad

Partiendo de la variabilidad en el momento de la ovulación, en cada mujer y en cada ciclo, es aconsejable buscar la gestación sin atender exhaustivamente a los cambios de nuestro cuerpo.

Hay mujeres que tienen ciclos muy irregulares, como las que tienen síndrome de ovarios poliquísticos. Precisamente en estos casos, en los que hay ciclos muy largos a veces de más de 40 días, es evidente que controlar la temperatura basal o usar los kits para detectar el momento del pico de la hormona LH es una tarea muy ardua e improductiva, y lo único que conseguimos es estar pendientes de algo que no podemos controlar. Por ello, lo importante es que haya relaciones sexuales con frecuencia, del orden de 2-3 veces por semana.

Si como se ha señalado, el espermatozoide permanece cerca de cinco días por término medio en las criptas glandulares del cuello de útero, las posibilidades de que haya espermatozoides en las trompas en el momento de la ovulación serán bastantes altas.

En función de la edad de la mujer y de otras causas de infertilidad, si no ha habido embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales sin protección (en las menores de 35 años) o tras 6 meses (en las mayores de 35 años o en las que tienen algún tipo de patología: endometriosis, por ejemplo), hay que acudir al especialista para iniciar un estudio básico de fertilidad. Si es tu caso, no dudes en contactar con nuestros profesionales de Ginecología para que te ayuden a concebir un hijo tras detectar estas anomalías.

Ovulacion y fertilidad

Vivimos en una sociedad en la que la mujer está acostumbrada al binomio esfuerzo-recompensa a nivel de estudios, laboral, etc. Normalmente, se decide tener hijos en un momento determinado de la vida, que muchas veces no coincide con el mejor momento desde el punto de vista biológico (entre los 18 y los 35 años).

Teniendo en cuenta que la fertilidad natural mensual de la mujer es de un 20% a los 20 años y de un 5% a los 40, no es difícil adivinar que en los primeros meses de búsqueda de gestación no se consiga el embarazo, incluso en las parejas que no poseen ningún problema de fertilidad y mucho menos conforme aumenta la edad de la mujer. De hecho, el 80% de las mujeres jóvenes quedará gestante en el primer año y el 90% a los 2 años.

Es por esa razón que se aconseja estudiar a la pareja a partir del primer año de relaciones frecuentes y sin protección y, a mayor edad, hay que consultar antes si no hay embarazo.

Relación de la ovulación con el embarazo

Estar pendiente de los síntomas relacionados con la ovulación supone dedicar un exceso de atención y desviarla de los asuntos cotidianos de la vida conllevando, en muchos casos, a una ansiedad que deteriora enormemente la calidad de vida de la mujer y de su pareja.

Otra situación muy común es la opuesta es despreocuparse y esperar durante muchos años a conseguir el embarazo deseado, sin solicitar consulta a un profesional.

En una sociedad que recibe continuamente información exhaustiva por los diferentes medios de comunicación, los ginecólogos seguimos atendiendo a pacientes que desconocen su momento más fértil, no solo en el ciclo sino en su propia vida.

Es frecuente asociar fertilidad a tener la regla, hasta el punto de que algunas mujeres de más de 45 años nos consultan para realizar algún tipo de tratamiento para embarazarse con sus propios óvulos. Pues bien, los profesionales instamos a las pacientes desde muy jóvenes a tener los hijos en el mejor momento para ellas, que es entre los 18 y los 35 años. Como en muchos casos no es posible, es importante conocer todas las opciones para poder ser madres cuando podamos asumirlo.

Ovulacion y embarazo

Para explicar un poco mejor a qué se debe que a determinadas edades tener reglas no es sinónimo de fertilidad, hay que señalar que en las primeras etapas de la vida de la mujer que ya ha tenido su desarrollo sexual (11-15 años) lo mismo que en las últimas etapas de la perimenopausia (desde los 45 a los 50 años), no se producen ovulaciones óptimas para la consecución de un embarazo.

En el primer caso, por inmadurez del eje hipotálamo hipófiso gonadal (os recomiendo el artículo Preguntas frecuentes sobre el proceso de ovulación en mujeres de la Dra. Ruiz Oliveras en el que explica de forma muy gráfica qué es este eje y cómo funciona) y en la perimenopausia, por un agotamiento de la reserva y un envejecimiento de los ovocitos presentes en la mujer.

Tristemente, conforme aumenta la edad de la mujer, los óvulos presentan anomalías genéticas y aunque dieran lugar a un embarazo, las probabilidades de que el embrión tenga una cromosomopatía (Síndrome de Down, por ejemplo) son muy altas.

Los óvulos de una chica de 20 años pueden presentar anomalías cromosómicas en un 2%, y un 20% cuando tienen 40 años. Igualmente, las posibilidades de abortar son muy altas conforme aumenta la edad de la mujer: del orden de más del 40% de las gestaciones cuando la mujer tiene más de 40 años.

Ovulacion embarazo test

Todo ello nos lleva a insistir en que toda mujer debe consultar a su ginecólogo para que la asesore sobre cuándo es el momento de buscar un embarazo y a las opciones para retrasar la maternidad, a través de la congelación de óvulos, por ejemplo.

Un control del momento de la ovulación, en muchos casos, no ayuda y es contraproducente, así que relájate en tu búsqueda de hijos y cuéntale tu caso a tu ginecólogo de confianza. En Clínica Sanabria estaremos encantados de poder ayudarte, solo tienes que contactarnos.

Autora del artículo:

Doctora Mª Carmen Sanabria

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